Sanidad

FeSP UGT Andalucía acusa a la Consejería de Salud de ocultar información y hacer una lamentable gestión con las mascarillas retiradas


FeSP UGT Andalucía lamenta que diez días después del aviso, de que las mascarillas Garry Galaxy tenían que retirarse, no dispongamos de toda la información al respecto, que pedimos el pasado sábado 18 de abril, y que además no se tengan testados a todos los/as trabajadores/as que han estado en contacto con dichas mascarillas.

 

 

 

Para FeSP UGT Andalucía no es creíble el anuncio que hizo ayer el Consejero, en sede parlamentaria, afirmando que había "más de 500 trabajadores en aislamiento por haberlas utilizado", cuando ningún profesional se ha retirado de su trabajo, antes de que se le hiciera el test, es decir, que han seguido trabajando a pesar de existir la posibilidad de que estén contagiados y no han tomado ninguna medida. Es más, a cientos de ellos, hoy todavía, no les han hecho el test y siguen trabajando en servicios como UCI, urgencias, plantas COVID, etc.

 

Incluso hay centros como el Hospital de Torrecárdenas (Almería), de más de tres mil trabajadores, el Distrito Costa del Sol, Puerta del Mar (Cádiz), que no tienen claro qué profesionales las usaron. En el Hospital Infanta Margarita de Cabra solo querían hacer el test al personal de enfermería y tras las protestas de UGT se van a realizar a todo el personal. En el Hospital de Antequera no han terminado, todavía, de hacer las pruebas; en el Hospital de Ronda de 400 afectados se hacen test a 200, en el Virgen del Rocío faltan 150 profesionales por saber todavía, en el Hospital de Jerez faltan 200 por hacer….

 

Este es el panorama de los centros sanitarios andaluces ante una cuestión tan grave como es el uso de un material en mal estado que ninguna de las administraciones implicadas, ni central ni autonómica, han sido capaces de testar antes de enviarlas a nuestros/as profesionales.

 

 

 

La transparencia ha brillado por su ausencia, la gestión no ha podido ser más lamentable y las consecuencias están claras, son unos 3500 infectados en el ámbito sanitario y sociosanitario, desde el comienzo de la pandemia. Casi el 30% del total de infectados en Andalucía. Son números vergonzosos, que muestran la pésima gestión, la falta de previsión, y, sobre todo, de material de protección para los/as profesionales que están dando la cara por el resto de la sociedad. Ante estas cuestiones, nuestros políticos deberían asumir responsabilidades políticas, y deberían producirse dimisiones.

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